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| 0507 EL (español): Ubres y mastitis |
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| El Lechero Temas Básicos - Salud del Hato | |||
| Written by Travis Thayer | |||
| Monday, 30 April 2007 17:00 | |||
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La mastitis es una enfermedad devastadora que tiene un gran impacto económico en las lecherías y puede terminar con la producción de leche de una vaca.
Para saber qué es “anormal” y detectar a estas vacas enfermas, es importante primero repasar lo qué es “normal” y entender la anatomía y la fisiología normales de la ubre. Este artículo será un breve repaso de la anatomía de la glándula mamaria (ubre), la manera en que trabaja y las defensas naturales que posee. Los artículos futuros se centrarán en la detección, tratamiento y prevención. La glándula mamaria se compone de muchas células que producen leche. La unidad básica de función en la glándula mamaria es el alvéolo, que es un conjunto de células “con forma de uva” que producen leche. Hay muchas de estas unidades en la ubre. Estas células toman azúcar, agua y otros nutrientes del torrente sanguíneo y los utilizan para producir leche. Las células especializadas del músculo permiten al alvéolo “exprimir” la leche fuera de los alvéolos y hacia la ubre. Cuando la vaca entra en la sala, y la ubre es estimulada al hacer el despunte (para revisar si hay mastitis y preparar a la vaca), señales químicas son liberadas desde el cerebro que le dicen a la ubre que “baje” la leche, mediante contracciones musculares. Esto se llama el reflejo de bajada de la leche y este tema será tratado con más detalle en un artículo futuro. La glándula mamaria tiene un número de defensas naturales para mantener a las bacterias fuera, combatir las infecciones que ocurren y reparar el daño que ocurre durante el proceso de combatir la infección. Los procedimientos de ordeño apropiados están diseñados para sacar ventaja de estas defensas naturales y protegerlas. La parte más simple de la defensa natural de la ubre es una piel sana. La piel dañada o agrietada proporciona un lugar para que las bacterias crezcan y puede aumentar el riesgo de que entren por la punta del pezón. El limpiar las camas en los corrales, el ordeñar a las vacas que están limpias y secas además de un pre y post sellado del pezón apropiados son todas acciones que pueden ayudar a mantener la piel sana. Otra parte importante de las defensas naturales son las puntas del pezón. Los músculos especiales (llamados esfínteres) alrededor de las puntas del pezón mantienen la punta cerrada. Además, una sustancia cerosa llamada queratina ayuda a atrapar las bacterias que entran por la punta del pezón inhibiendo también su crecimiento. Las puntas del pezón se pueden dañar por la colocación y sujeción incorrectas de la máquina de ordeño, niveles excesivos de vacío y una técnica deficiente al tratar con los tubos de mastitis. Una punta dañada aumenta dramáticamente el riesgo de que las bacterias entren al pezón y causen mastitis. No importa que tan buena sea nuestra técnica y cuidado de la ubre, a veces las bacterias pueden llegar al interior de la ubre. Cuando esto sucede, los glóbulos blancos llegan al lugar de la infección para combatir y matar a las bacterias. Hay varios y diferentes tipos de glóbulos blancos que participan en el combate a la infección. Cuando vemos pedazos de leche cuajada o escamas en la leche, ésta es una señal de que los glóbulos blancos (pus) están combatiendo la infección. Cuando el resultado de la prueba mensual de la leche de la vaca arroja un conteo alto de células somáticas, esto nos dice que haya una gran cantidad de glóbulos blancos en la leche y que está ocurriendo una infección. Durante el proceso de combatir la infección, los glóbulos blancos liberan químicos diseñados para matar a las bacterias. Desafortunadamente, estos químicos a veces también causan daño a la ubre de la vaca, dando como resultado una producción de leche potencialmente disminuida después de que la vaca se recupera de la mastitis. Corrales limpios y secos, equipo de ordeño mantenido y operado de forma apropiada, una buena técnica de tratamiento así como procedimientos de pre y post sellado del pezón son todas acciones que pueden mantener fuertes y sanas las las defensas naturales de la ubre de la vaca, disminuyendo por lo tanto el riesgo de mastitis. Los ordeñadores son una parte muy importante de la detección y prevención de la mastitis. En un artículo posterior, discutiremos la importancia de una rutina de ordeño apropiada para la prevención de la mastitis. EL
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