Artemio Salazar, un ordeñador en el establo Burk-Lea Farms en Chambersburg, Pensilvania, aprendió el significado de tener que trabajar para vivir desde una temprana edad.
Él ha mantenido en cada uno de sus empleos la misma ética de trabajo que aprendió cuando era apenas un adolescente. Salazar ha trabajado como ordeñador en lecherías, un trabajo con el cual él se siente contento, por los últimos siete años.



















