advertisement

advertisement

subscribe
el_digital_edition

advertisement

advertisement

041411_dictionary_spanish





041411_centerspread_spanish


041411_multimedia_spanish





041411_news_spanish






041411_herdsmanspotlight_spanish

0907 EL (español): Los protocolos de tratamiento aumentan las probabilidades de éxito PDF Print E-mail
1 Vote
El Lechero Temas Básicos - Salud del Hato
Written by Tom Fuhrmann MVZ   
Friday, 31 August 2007 17:00

Usar protocolos de tratamiento para tratar animales debe ayudar al encargado a realizar un mejor trabajo y permitir a los dueños y a los veterinarios a controlar los costos y los resultados del tratamiento.

Ingles En mi trabajo en lecherías de los Estados Unidos y México, veo que los fracasos de los protocolos de tratamiento causan frustración en los encargados, dueños y veterinarios. Aquí en éste artículo sugiero algunas acciones que he aprendido para hacer que los protocolos de tratamiento funcionen para usted.

 

Llegar a un diagnóstico
Es imposible aplicar un protocolo de tratamiento para la metritis grave o la mastitis moderada a menos que el diagnóstico para esta condición se determine correctamente. Con demasiada frecuencia, por ejemplo, veo a los encargados asumir que una vaca recién parida enferma tiene una infección uterina cuando en realidad otra condición como un abomaso desplazado, quetosis o mastitis es la verdadera causa del problema de la vaca. Un diagnóstico correcto (nombre del problema de salud que afecta al animal) puede darse solamente como resultado de un examen físico apropiado. Los veterinarios pueden enseñar a los encargados un proceso sistemático, es decir paso a paso para evaluar a los animales que pudieran estar enfermos. No hacer un examen físico básico y un diagnóstico es la principal razón por la cual los protocolos de tratamiento no funcionan.

Determinar la gravedad del problema
Los encargados quienes son entrenados para contestar tres preguntas sobre las vacas que pudieran estar enfermas descubren que las probabilidades de éxito aumentan al implementar protocolos de tratamiento. Un buen examen físico contesta a estas tres preguntas:

1. ¿Está enfermo este animal?

2. ¿De dónde viene el problema (cuál es el diagnóstico)?

3. ¿Qué tan enfermo está el animal?

La respuesta a las dos primeras preguntas determina el protocolo de tratamiento básico a seguir. La respuesta a “que tan enferma está” obliga al encargado a determinar el tipo y cantidad de terapia de apoyo que se debe agregar al protocolo básico. En mi ejemplo, el protocolo de tratamiento básico para una vaca recién parida enferma diagnosticada con metritis es tratar a la vaca con el antibiótico sistémico “A” por tres días.

Este protocolo es suficiente para curar la infección uterina en una vaca con metritis de grado leve. Pero si la infección uterina afecta a la vaca en un mayor grado (por ejemplo, elevación significativa de la temperatura, motilidad deficiente de la panza o herbario, apetito reducido y/o estiércol anormal) se añade terapia de apoyo adicional al antibiótico sistémico (como medicamentos antiinflamatorios y tratamientos alimenticios de apoyo). Cuando la vaca está gravemente afectada (no hay motilidad de la panza, actitud deprimida y ojos hundidos) se necesita añadir terapia de apoyo adicional y líquidos intravenosos al tratamiento con antibióticos.

El protocolo básico para tratar la metritis es constante; el dueño y el veterinario determinan este protocolo y dan instrucciones al encargado para que lo siga con exactitud. El tratamiento básico es el más costoso y determina los riesgos de contaminación de la leche y de la carne. Pero el encargado puede ser entrenado para determinar el grado de la enfermedad y usar su criterio para agregar terapia de apoyo basado en la condición de cada animal. Esta decisión de usar o no la terapia de apoyo a menudo es la diferencia entre el éxito o el fracaso de los programas de tratamiento. Al encargado se le puede dar la flexibilidad de utilizar medicamentos de bajo costo y de bajo riesgo de contaminación que él o ella saben que hará la diferencia. Una mayor experiencia y entrenamiento separan a los encargados promedio de los buenos a la hora de tomar estas decisiones.

Marcar a los animales para asegurar que se está cumpliendo con el protocolo
La mayoría de los tratamientos necesitan administrarse durante un periodo de tiempo 3 - 6 días; el no tratar diariamente a los animales enfermos generalmente disminuye los resultados. Evite esta trampa marcando al animal (o la becerrera o jaula de la becerra en el caso de los tratamientos de los terneros recién nacidos) para alertar a su encargado de continuar con el tratamiento de manera diaria después de que se administre el tratamiento inicial:

A una vaca recién parida se le identifica con “metritis de nivel moderado” en el día 15 del mes. El encargado aplica el protocolo de tratamiento y luego marca M – 15 con un crayón en el lomo de la vaca. En este caso, M = metritis, el naranja indica que es moderada y el 15 significa que el primer día del protocolo de tratamiento de 3 días comenzó el 15. En el día 16 y 17, el encargado administra el segundo y tercer tratamiento del protocolo de 3 días. Cada día, se agrega una línea debajo — de M – 15 para indicar que se aplicó el tratamiento. El día 18, al encargado se le instruye para que vuelva a evaluar el estado de salud de la vaca. Una buena respuesta finaliza el tratamiento y una “X” se escribe sobre la marca M – 15.

Una respuesta deficiente significa cambiarse a un protocolo de respaldo y/o mover a la vaca a una instalación de hospital para una evolución y terapia intensa. Esta estrategia de marcado de las vacas no elimina la necesidad de registrar los tratamientos en el sistema de registro médico. Es sólo un método práctico para que el encargado encuentre y trate a cada animal todos los días del periodo de tratamiento indicado.

Trabajar juntos; supera la barrera del idioma
Cuando los protocolos son prácticos, están por escrito, son diseñados correctamente e implementados por encargados entrenados; se producen resultados constantes. Los protocolos son las herramientas que los dueños usan para controlar los costos del tratamiento y minimizar el riesgo de contaminación de la leche y de la carne. Los dueños de la lechería pueden insistir en que su veterinario no sólo ponga los protocolos de tratamiento por escrito, sino que también que ponga por escrito los criterios para añadir o restar terapia de apoyo a cada protocolo. El tener protocolos en inglés y español (traducción disponible) reduce la confusión entre los trabajadores que no son bilingües. Los veterinarios y los dueños pueden demostrar cómo se hace un examen físico rápido pero completo, llegar a un diagnóstico correcto y a administrar los tratamientos cuando el idioma es un obstáculo en la comunicación. Marcar a la vaca ayuda a los encargados a encontrar y tratar a diario a la vaca y permite a los dueños o gerentes supervisar el trabajo de su capataz. EL

Dr. Tom Fuhrmann MVZ
Consultant and owner of Dairy Works
Tom puede ser contactado en: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

 

0 Comments

Add Comment

 


advertisement

About Us | Subscribe | Advertise | Contribute | Contact Us | Industry Stats | Progressive Forage Grower | Progressive Cattleman

Copyright 2013 Progressive Dairyman

This site is optimized to be viewed with Firefox, Safari and Internet Explorer 8 web browsers.

pp_logo_k_0910