Muchos empleados saben cuando y donde vacunar, pero pocos saben cuidar y manejar las vacunas debidamente.
Cuando me llaman a los establos lecheros para resolver problemas, encuentro que las botellas de las vacunas están almacenadas en lugares inapropiados bajo condiciones antihigiénicas.
El éxito de un programa de vacunación radica también en la forma como se manejan y se almacenan las vacunas; si fallamos en esta área las vacunas dejarían de ser efectivas y no cumplirán con su función.

















La mastitis generalmente se clasifica como clínica y subclínica, dependiendo del nivel de inflamación en la glándula mamaria.