Más de 30 años después de su primer empleo en un pequeño establo en Colorado, Tomás Sotelo se encarga de un establo de 2,600 vacas, con todo y empleados, en Hereford, Texas. Habiendo sido alguna vez un residente ilegal, y ahora un ciudadano, la historia de Sotelo se parece mucho al Sueño Americano tradicional.
“Mi sueño es tener mi propio rancho. Tal vez algún día lo logre”, dice Sotelo.

















